La mano oscura: El nigromante tacaño. Capitulo uno
Capitulo uno. La partida Albanon El sol había salido por las montañas, y el pueblo de Alubia Caída, se despertó para iniciar un nuevo día; Los vendedores desplegaron los puestos de su mercados, y en ellos sus variadas mercancías, mientras a voces reclaman la atención de los transeúntes ajenos a todo ello, y así llamaban a los ojos de sus posibles compradores, que les miraran. El cabrero, preparo sus víveres y agua, se despidió de sus familiares y marcho hacia los pastos de la montaña, con su rebaño. El aprendiz de nigromante, tomaba notas con mucho ahínco, mientras su maestro negociaba con el enterrador y un par de goblins el precio por un par de cadáveres frescos y trataba de incluir en la misma cifra, el transporte de carro de bueyes, hasta su guarida malvada. El mago Albanon estaba sentado sobre un barril de trigo, con las manos alrededor de una jarra de licor de cebada tostada. Sus largos y hermosos ojos elficos parecían perderse en el ondear del liquido en el interior...