El despertar de la Sangre: capitulo tres
Kumo la huerfana
Yrgae, era una ciudad enorme. Cuando llegaron allí Yami y Kumo se quedaron quietos al ver a tanta gente entrando y saliendo de sus enormes puertas de madera y acero;
Los variopintos carros deambulaban de un lado a otro, sin control alguno, había carromatos tirados por bueyes y asnos, ¡algunos por caballos!, y tantísima gente... que la cabeza les daba vueltas.
El sonido era tan cuantioso, personas hablando, riendo, gritando, el crujir de sus pisadas en la tierra, los animales rebuznando molestos que ambos niños sintieron un severo dolor en los oídos;
Cuando los comerciantes y algunos aldeanos al pasar les empujaron, y se quejaron repetidas veces de que estaban en medio, ambos niños se cogieron de la mano y entraron en la ciudad;
Yrgae esta construida sobre las ruinas de Yrgae La Vieja, y está rodeada por un muro de piedras antiguas; Yami y Kumo caminaron sin rumbo durante todo el día, hasta que hambrientos y agotados, con los pies dormidos, de tanto caminar, se sentaron a la sombra de un manzano enorme, que había en mitad de la plaza de la ciudad; Kumo se dio cuenta de que había niños que parecían golpearse contra los adultos "deliberadamente", y le pareció extraño y descortés. Movida por esa curiosidad, se fijo en ellos con mas exactitud;
Al caer la noche, muchos de esos niños se reunieron en la plaza y caminaron juntos. Kumo tomo a su hermano de la mano y los siguieron; Acabaron en una tienda cerrada, con un cartel descolgado y casi sin letras; Sin cristales en las ventanas, sucia, con excrementos de rata en todas partes y grandes manchas de humedad goteante; Un joven de unos dieciséis años, de cabello corto y bien cuidado, hermosas ropas, y bonitas palabras, les pidió que les entregarán lo que llevarán. Los niños se lo dieron, y el joven, a cambio les permitió dormir en aquel lugar asqueroso.
Aquella noche Yami lloro en silencio porque tenía hambre. Kumo lo abrazo (a pesar de ser mucho más menuda que el) y ambos niños se durmieron agotados. Con el estomago vacío. Y los pies llenos de ampollas.
Al día siguiente Kumo se fijo muy bien en lo que hacían los otros niños, Esta vez, en seguida llamo la atención de los adultos para señalar a algún niño, que estaba cometiendo alguna fechoría, y cuando este huía, Kumo y Yami tomaban todo lo que pudieran meter en un saco y huían. Aquel día comieron muy bien. No le gustaba ver triste a su hermano, el era lo único que le quedaba;
El sol dio paso a la luna, Yami y Kumo volvieron a la casa hedionda y el joven Oggren, no sólo se burlo de Yami, por ser visiblemente distinto, sino que les quito todo lo que habían conseguido; Kumo, con su mejor sonrisa y su voz mas dulce, trato de explicarle que ellos necesitaban comer bien, para tener más fuerza y mejores ideas, pero solo recibió una paliza. Cuando el joven acabó de pegarle, la levantó del suelo de los pelos y les dijo a todos "¿Niños como me llamó yo?", los niños contestaron "Oggren, El Conde de Yrgae"; Después le explicó que ahora eran suyos y que harían lo que el les dijera o los mataría.
Con la luna brillando en el cielo, Yami se durmió llorando, le dolía ver como le había dejado el cuerpo a su hermana. Además también extrañaba a sus padres.
Kumo no podía soportar que Yami estuviera triste; Así que al día siguiente trabajaron muy duro, a pesar del dolor, del cansancio, del hambre aullando en su estomago, y escondieron una pequeña parte del botín bajo un árbol; Al caer la noche, le dieron todo lo demás A Ogren El Conde de Yrgae. Y esta vez contemplaron como apalizaba con la gruesa pata de una silla a dos niños más pequeños que ellos. Uno de los niños ni siquiera se levantó cuando Ogren acabó y se marchó.
Yami se acerco a darle agua con una cuchara al niño. Le puso un paño húmedo en la frente, pero el pequeño parecía no poder moverse. Kumo supo que el niño moriría. Yami le pidió que le contara un cuento al niño.
Kumo les conto la historia de la rebelión de los dragones.
<<Sobre como Los Antiguos batallaron en el cielo , mucho antes de la llegada de cualquier criatura que habitara la tierra. Y de una gota de su sangre nacieron los dragones. Veloces. Inteligentes. Eternos. Mágicos
Y los Antiguos, enviaron a los dragones a exterminar al hombre. Estos volaron y quemaron pueblos. Congelaron aldeas. Provocaron maremotos que hicieron desaparecer montañas enteras;
Pero no era suficiente, los mortales siempre se escondían. Y Los Antiguos convocaron a "los hijos del lodo" para que se introdujeran reptando por los agujeros y recovecos de tierra, piedra o bajo el agua, allá donde los dragones no arribaran y desmembraran vivos a los humanos. Y a las "criaturas de la neblina", para que asfixiaran al hombre amparados en la oscuridad de la noche.
Y cuando el ultimo hombre estaba rodeado por la muerte del lodo, por sus dientes de barro chasqueantes y sus manos, similares a las de un mortal, pero sin dedos, solo dos garras de afiladas uñas creadas para cortar la cálida carne humana... El Dragón Celestial apareció de entre las nubes, envuelto en un haz de luz, abrió su boca perlada y su fuego azul zafiro derritió a los hijos del lodo; Batió sus alas con tal fuerza que arranco todo árbol, piedra .Creo un desierto enorme alrededor de aquella zona, y las criaturas de la neblina no tuvieron donde esconderse ya... Salvando así al ultimo mortal.
El Dragón Celestial, miro a sus hermanos y dijo: "no es nuestra guerra". Y sus hermanos le siguieron; Los Antiguos se molestaron y les lanzaron truenos. Pero los dragones eran rápidos; Los dragones, de naturaleza orgullosa, se revelaron, y con su inteligencia y conocimiento del mundo, condujeron a algunos Antiguos hasta trampas y los hicieron caer por aquellos agujeros oscuros, por toda la eternidad.
Los Antiguos les maldijeron. Pero los dragones no conocen el miedo;
Algunos dragones perecieron. Pero eran inmortales. Y tornarían a la vida, en Las Montañas del Mar de Plata, del Árbol Madre, tal vez con poderes aun mejores.
Y La Tortuga dejo de crear, al sentir el dolor de sus hijos y lloro. Y de sus lagrimas nacieron los mares y océanos.
Y aquel que teje en silencio, ceso de tejer con sus seis patas, al oír el llanto de La Tortuga. Y el tiempo se detuvo para los mortales...
Algunos Antiguos cayeron al mar y se fueron hasta el fondo, donde permanecen a día de hoy.
Y los dragones entonces, volaron hasta las Montañas del Mar de Plata, encabezados por Adantia, el Dragón celestial, que dominaba tres elementos.
Y La Tortuga siguió creando. Y aquel que teje en silencio, torno a sus labores.
Y cuando los hombres se despertaron, ante ellos había un hermoso mundo de valles verdes, desiertos, criaturas de muchos tipos... >>
Y al salir el sol, el niño sin nombre había muerto. Kumo supo entonces lo que tenía que hacer;
Hablo con los demás niños que habían escuchado su historia, y la miraban como si la vieran por vez primera, cada uno tomaría unas tijeras o un cuchillo y lo llevaría escondido para la hora de pagar a Ogren. Entonces todos lo seguirían y lo acuchillarían mientras dormía.
Alguno niños no querían participar, decían tener miedo de Ogren.
Kumo, se subio a la espalda de su hermano Yami y levantando una daga grito "Esta noche seremos dragones. Rápidos. Valientes" Y todos los niños quisieron participar.
Kumo lo llamo "la noche de los alfileres". Y así lo hicieron, recorrieron la calle de noche, siguieron a Ogren hasta la taberna "El nido del Pato", y lo vieron salir de allí tambaleándose. Ebrio.
Cuando llegó a su escondite, Ogren se acostó en su lecho.
Los niños, aguardaron mas de una hora, en la oscuridad. Amparados en la luna. Guiados por las estrellas hacia su objetivo... Entraron como el fluir del agua, por ventanas rotas, agujeros en las paredes, puertas abiertas... subieron en silencio la escalera de piedra, encabezados por Kumo.
Los ronquidos delataron a Ogren. Que plácidamente, dormía a pierna suelta, en su lecho, a salvo, en su casa; A un gesto de Kumo, los huérfanos le rodearon, formando una especie de circulo. Y ante ademan suyo, todos empezaron a acuchillarle a la vez. Con furia. Con odio. Con hambre.
Kumo trato de cortarle el cuello, pero no salió bien . Solo consiguió hacerle un enorme, feo y muy profundo corte en la cara; Ogren se despertó gritando y hasta se orino encima, mientras pedía auxilio; Eso no les detuvo "¡A la carga, mis dragones!" les grito la niña. Y el acero siguió besando su cuerpo. En mitad de la oscuridad Ogren les empujo, como pudo y consiguió escapar lanzándose por una ventana;
Desde ese día se autoproclamaron "La banda de las Ratas Sangrientas" y se quedaron aquella casucha de dos alturas y el asqueroso lugar donde dormían los otros niños;
Kumo los organizo, escondieron tesoros y empezaron a reparar y limpiar ambos edificios;
Un día, mientras Kumo estaba sentada a la sombra del manzano de la plaza de la ciudad, un hombre visiblemente mayor se sentó junto a ella. Sacó una manzana, la corto en trozos y le ofreció uno. El hombre se presentó como "Gabriel, El Comerciante", hablaba muy bien. Olía muy bien y vestía muy bien; Le dijo que había oído hablar de unos hermanos muy distintos, que habían llegado a la ciudad y que le habían hablado del plan de Kumo y de lo que le pasó a Ogren. No lo dijo molesto o apesadumbrado, solo lo dijo.
Kumo dijo que les trataba como animales, y los animales muerden; Cuando Gabriel le pregunto que de donde venia, Kumo le dijo que "de donde sopla el viento"; Cuando Gabriel le pregunto quiera era, Kumo respondió "soy Kumo la huérfana".
A Gabriel, le encantó Kumo, le dijo que la tomaría como pupila y que le enseñaría el verdadero arte del hurto. Lo que más le gustó a Kumo, fue que nunca, le oyó decir ni una palabra sobre su hermano Yami; Gabriel hizo que Yami aprendiera a usar una espada y se adiestrara en el arte de la batalla;
La Banda de las Ratas sangrientas, monto una falsa tienda de compra y venta de pieles, donde antes estaba la casa apestosa.
La segunda casa, era su hogar, donde cualquiera de su banda podía vivir, Kumo dijo que ahora todos eran huérfanos y que ahora eran hermanos.
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