El despertar de la Sangre: Capitulo dos
La noche del despertar: El despertar de Yami.
Yami siempre había tenido problemas al pronunciar la lengua común. Tal vez era porque era un orco, o simplemente el era así.
Sus otros hermanos se reían a veces de cosas que Yami no alcanzaba a entender. Eso le hacia sentirse un poco solo.
Su cuerpo tampoco era grácil, ni sigiloso, a menudo solía tropezarse con algo. Eso le hacia sentirse distinto.
Yami se marcho lejos de sus hermanos y mientras el viento estival agitaba la verde hierba, que brillaba hermosa bajo el cálido sol del medio día, Yami lloro bajo la sombra de un naranjo. Yami se sentía triste.
Un fuerte olor a chocolate fresco y unos pasos de unos pequeños pies descalzos sobre el fresco prado, le hicieron volverse rápido. Pero no vio a nadie.
-¡Estoy aquí arriba! -le dijo su hermana Kumo bajando del árbol, enganchándose trozos deshilachados de pura lana de su traje color perla en todos los pequeños salientes de la madera. La niña aterrizo a su lado de un salto y ella sola se aplaudió.
La niña inclino la cabeza hacia un lado y levanto las manos al cielo, para mirar a través de ellas; Su piel era tan pálida que bajo el sol y a esa distancia, Yami podía ver muchas de sus venas verdosas y azuladas vibrando bajo su piel.
Yami le dio la espalda.
Kumo se sentó delante de el y le tomo la mano, le coloco una pulsera de flores silvestres. Era muy bonita, aunque algunas flores se habían caído.
-Lo he hecho para ti .-le dijo ella con su pequeña boca y le sonrió, con sus pestañas casi blancas adornando esos enormes ojos violáceos.
-Yami triste.-Consiguió decir Yami.-Yami no rápido. Yami no bueno con palabras. Yami no listo .-Todos esos sentimientos, se entremezclaban con las palabras en su garganta, y a sus ojos llegaba un mar de lagrimas saladas.
Kumo le miro. y se tumbo sobre la hierba. En algunos tramos la hierba alta, escondía su blanquecino cuerpo. Le hizo un gesto para que lo acompañara. Yami negó con la cabeza. Kumo, testaruda insistió y Yami se tumbo junto a ella.
-Yami ¿Conoces la historia del Dragón Celestial? .-Yami lloraba. No contesto. Ni siquiera la miro.
Y Kumo, coloco su pelo casi blanco detrás de su oreja derecha y le narro la historia del Dragón Celestial.
<< El Dragón celestial había bajado de la Montaña de Plata para acabar con los mundanos, y lucho con sus hermanos dragones durante días y noches. Mas de mil años pasaron y los erradicaron a casi todos.
Pero un día el dragón se hizo daño, y el frio viento lo empujo lejos y sus alas no pudieron elevarle mas; El dragón anduvo en los caminos, trepo las montañas rocosas, nado en los sendos mares y llego al ultimo poblado del hombre.
El Dragón había caminado tanto tiempo herido, que no tenia fuerzas ni para tenerse en pie, aun así, cuando vio al hombre, trato de asesinarlo, pero no lo consiguió; Los dragones son altivos por naturaleza, aunque eso les lleve hacia su muerte, pensó el Dragón celestial mientras su corazón se detenía para siempre. Se moría, pero no tenia miedo, porque los dragones no conocen el miedo.
Y el mortal se llevo al dragón moribundo hasta su agujero de barro excavado en la misma roca, donde vivía. Y allí lo sano. Lo alimento durante algunos inviernos. Lo cuido cuando estuvo enfermo.
Y cuando la nieve se derritió de las faldas de la montaña y bajo engrosando el fresco y vivo rio que aleteaba desde lo alto del monte, mientras la vida sonaba en el, el dragón abrió los ojos. Y vio al humano.
-Mortal ¿Por qué me has curado? .-pregunto el dragón, viendo su herida sanada.
-Porque estabas herido .-le respondió el humano.
El dragón comenzó a acompañar al humano a cazar, o cuando tomaba el agua del rio en una enorme vasija, también fueron juntos a la taberna, al mercado...
-Mortal ¿Por qué me alimentas? .-le pregunto el dragón,
-Porque tenias hambre .-le respondió el hombre.
Y pasaron los años. Y un día el Dragón se contemplo en el espejo del lecho del rio, y se pregunto "¿Porque tengo estos colores y soy así?"
Y camino hasta que encontró un cuervo de su mismo color y le pregunto:
-oh, cuervo ¿Por qué puedes volar y hablar?
-Porque soy un cuervo .-le respondió el ave.
-¿Acaso yo soy un cuervo también? .-le pregunto el Dragón
-¿Tienes plumas? .-le pregunto el cuervo
-No .-dijo el dragón
-Entonces .-le respondió el cuervo .-Cuervo no eres
-¿Y que soy?
-Pregunta al Señor de los mares .-le dijo el cuervo y se marcho volando.
El dragón nado por mares y océanos, hasta que un día, oyó la voz del Señor de Los Mares, que venia de un lago escondido tras una cascada verdosa, en una cueva subterránea. Y el dragón le pregunto:
-Oh, Señor de los Mares, ¿Por qué puedes nadar sin descanso y respiras tanto dentro como fuera del agua?
-Porque soy El Señor de Los Mares.- le respondió la criatura
-¿Acaso yo soy El Señor de los Mares también? .-pregunto el dragón
-¿Solo comes algas y únicamente bajo el agua puedes habitar? -le pregunto El Señor de Los Mares
-No .-contesto el dragón
-Entonces .-le respondió la entidad .-El Señor de Los Mares no eres
-¿Y que soy? -pregunto el Dragón confuso
-Pregunta al hombre .-le dijo El Señor de Los Mares y desapareció bajo las aguas profundas.
El dragón volvió a la cueva del hombre. El hombre le sonrió al verle y le dio un plato de comida.
-Mortal ¿Por qué la joya que llevas al cuello brilla e ilumina el corazón de muchos, oscurece también el corazón de muchos?
-Porque es una piedra especial.
-¿Acaso yo soy una joya? -le pregunto el dragón.
-No .-le dijo el hombre
-¿Y que soy ? .-le pregunto el dragón confundido
-Eres un dragón. Surcas los cielos, los mares, con total libertad, sin miedo alguno; Vives por siempre; Eres inteligente, y paciente y tan hermoso que harías llorar a un ciego; También eres demasiado altivo; Con tus ojos preciosos, de ese azul oscuro, como el cielo cuando va a romper a llover, portas el agua a los paramos muertos; Tu aliento puede quitar la vida, pero también darla; Y tu sola presencia, puede iluminar el corazón de los hombres, como ensombrecerlos.
Y el dragón sonrió. Y lo recordó todo. Y llevo al hombre hasta la superficie, y donde el dragón golpeo broto un bosque.
-Hombre, aquí vivirás a partir de hoy. Esta tierra te proveerá siempre.
-Gracias .-dijo el hombre.
El dragón le dio un fragmento de su alma al mortal.
-A partir de hoy construirás una fortaleza en estas tierras, y a tu primogénito varón lo llamaras Dante. Y solo vuestra sangre podrá albergar la corona del Reino de las tierras de Fuego. Tus descendientes portaran mi sangre y las llamas consumirán su espíritu indomable.
-¿Porque me das una corona? .-le pregunto el hombre.
-Porque este mundo necesita un rey. Y tu corazón es puro.
Y el Dragón surco los cielos con sus alas. Planeo entre el algodón de las nubes, danzo con las bandadas de aves que emigraban a otro lugar. Hasta que llego a Las Montañas del Mar de Plata. Donde los demás draconidos sonrieron al verle. Pues a pesar de tanto tiempo separados, ninguno le había olvidado>>
Yami le miraba con mucha atención. En silencio.
-Yami es Yami .-le dijo a la niña, mientras sonreía.- ¡Yami es Yami! -le dijo mientras la levantaba en el aire, entre risas, a penas pesaba.-Kumo buena. Yami feliz .-se rio mientras daba palmas y daba vueltas sobre si mismo. Kumo sonrió y se limpio de chocolate las comisuras de la boca.
-No Yami. Kumo no es buena. Kumo es... como el agua que baja de la montaña .-Le dijo justo antes de oír los gritos de la Madre Hildegard y la Madre Arda. Se acercaban hacia allí corriendo y parecían muy enfadadas.-Tu no has visto a Kumo.-le dijo mientras huía sonriente prado a través
La niña corrió hasta el establo.
Cuando la Madre Hildegard y la Madre Arda llegaron a la altura de Yami, le preguntaron por Kumo.
-Yami no sabe que Kumo fue por allí .-dijo señalando el establo Yami. Yami estaba muy feliz. De todos sus hermanos, su preferida era su hermana Kumo.
Y cuando la noche especial llego. Yami se puso su ropa nueva y se contemplo en el espejo. Y Padre Johannes lo llevo a parte, y le dijo que cambiaria su porción de pastel, por otra aun mas especial. Pero que era un secreto. A cambio debía hacer una cosa por el. Debía tomar a Kumo y marchar por el camino. Era un juego muy especial. Y tenia que ser un secreto.
¡Yami adoraba los juegos!
Y cuando Johannes le puso un enorme trozo tarta con sabor a chocolate, Yami sonrió y le guiño un ojo a su padre. Y su padre le devolvió el gesto.
Después todos fueron cantando y saltando hasta las viejas rocas. Allí cada uno se subió en una. Yami canto y canto. Dio palmas. Se puso llover.
Padre Johannes se acerco a el y le dijo "Ve por Kumo ahora, esta junto al árbol torcido". Yami asintió y se bajo de la fría roca. Entonces pensó en los pies descalzos de su hermana. Yami entro en la casa en llamas y subió al dormitorio, busco sus sandalias. Se las puso. Y tomo las de su hermana; Cuando caminaba hacia el punto de encuentro, se dio cuenta de que haría frio. Yami entro de nuevo en la casa, que ahora tenia mas fuego, y busco el chal de abrigo de su hermana y también el suyo. Salió de la casa, esta vez tosiendo, y busco a Kumo. Su hermana estaba rara. Así que la calzo y la llevo hacia el camino.
Por el camino, se dieron cuenta de que no tenían nada que comer. Así que Kumo le enseño el juego de "imagina que...", cada vez que se comían un insecto, cerraban los ojos y decían "imagina que .... me estoy comiendo un pastel de fresas y peras". No sabían igual. Los insectos, no sabían muy bien, pero a Yami le encantaban los juegos.
Y ambos niños caminaron y caminaron hasta que llegaron a la ciudad de Yrgae.
Comentarios
Publicar un comentario